Proceso para alquilar un local comercial

Aunque el proceso para alquilar un local comercial y una vivienda son similares, hay una serie de diferencias que tenemos que tener muy en cuenta. De hecho, existen cláusulas muy concretas en los contratos de arrendamiento de un local comercial que no existen en los destinados a la vivienda. También, el arrendatario tiene una serie de obligaciones diferentes a la del inquilino de una casa o piso. En Renta Garantizada queremos ayudaros a resolver todas vuestras dudas antes de poner vuestro local en alquiler. Aquí os dejamos la información más importante que vas a necesitar.

Documentación necesaria

 

A la hora de realizar cualquier actividad económica, hay que aportar cierta documentación. El contrato de alquiler de local comercial no es el único documento que vamos a necesitar. A continuación enumeramos algunos documentos que son para poder alquilar un local y que este pueda funcionar como tal. 

Licencia de actividad

El objetivo principal a la hora de alquilar un local es usarlo para realizar alguna actividad comercial. La licencia de actividad es una licencia municipal que acredita el uso del local en cuestión para dicha actividad. La legislación distingue dos tipos de actividades:

 

  • Inocuas: Aquellas que por sus peculiaridades no suponen molestias significativas, no afectan a la salubridad e higiene medioambiental, no causan daños en los bienes públicos y/o privados, ni suponen daño para las personas. 

  • Calificadas o clasificadas:  Son aquellas actividades que sí pueden producir molestias significativas, afectar a la salubridad e higiene medioambiental, ocasionar daños a los bienes públicos y/o privados, y suponer un riesgo razonable para las personas.

 

Si el local a alquilar ya tuviera licencia de actividad se deberá cambiar la titularidad. Y en el caso de que la nueva actividad no se corresponda con la licencia, también habría que solicitar una nueva licencia. Esta se concede en los Ayuntamientos. Es habitual que el arrendatario sea quien se haga cargo de la gestión de la misma y de obtener toda la documentación necesaria. En cualquier caso, lo recomendable es dejarlo estipulado en el contrato de alquiler comercial simple. 

 

Licencia de apertura

Tanto esta como la anterior, son requisito fundamental para que un local comercial pueda realizar su actividad. Esta licencia municipal acredita que el local cumple los requisitos necesarios para que el local pueda realizar su actividad. Al igual que la anterior, es una licencia que concede el ayuntamiento y puede haber requisitos adicionales según el territorio. También es responsabilidad del arrendatario, pero es mejor dejarlo por escrito en el contrato.

Certificado de eficiencia energética

Este certificado es un documento obligatorio a la hora de vender o alquilar partes de edificios; ya sean viviendas, locales comerciales u oficinas. Así queda reflejado en el Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios. 

 

En el caso de la venta será necesario facilitar al comprador el original del certificado. En el caso del alquiler, solo será necesaria una copia simple adjunta al contrato de arrendamiento. En caso de no disponer de la misma o que haya caducado y no se haya renovado debidamente, la multa puede oscilar entre los 300 y los 6.000 euros

 

Hacerse con el certificado energético no es un proceso complejo. Basta con contratar a un certificador autorizado que realice un estudio del local. Una vez hecho el informe, deberá presentarse en la administración pública. 

Contrato de alquiler

Al igual que el alquiler de una vivienda, el alquiler de un local comercial se ajusta a lo que establece la Ley de Arrendamientos Urbanos. En ocasiones anteriores os hablamos de cómo redactar un contrato de alquiler y qué apartados lo formaban. Sin embargo, en un contrato de alquiler comercial hay una serie de particularidades a tener en cuenta:  

 

  • Duración del contrato. La LAU no fija un plazo para el arrendamiento para uso distintos de la vivienda. Sin embargo, el artículo 1543 del Código Civil establece que tendrá que ser un periodo limitado. Por tanto, queda de parte del arrendador y arrendatario establecer un plazo inicial e ir renovándose si ambas partes así lo desearan.

  • Fianza. En el caso de los arrendamientos de locales comerciales, la fianza supondrá dos mensualidades en lugar de una. Ésta deberá ser depositada en el organismo correspondiente del territorio en el que se encuentre el local arrendado. 

  • Renovación del contrato. Este finaliza de manera automática sin necesidad de aviso o notificación por ninguna de las partes. Pero si finalizado el mismo el arrendatario permanece en el local con el consentimiento del arrendador por un plazo de 15 días, el contrato se renueva automáticamente.

Cuando hablamos de gestión de inmuebles o de alquileres, hay muchos trámites que tener en cuenta. Aquí solo hemos comentado algunas de las cuestiones más relevantes. Lo mejor en estos casos es recurrir a una empresa especializada como Renta Garantizada. Te asesoraremos desde el minuto uno y te acompañaremos en todos los procesos para que el alquiler de tu local se ajuste a la legalidad y solo te reporte beneficios.