Reformar un piso aprovechando el verano

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El verano es una de las épocas del año en que hay mayor demanda para hacer reformas y obras en casa. Los propietarios aprovechan los días de descanso para hacer las mejoras que necesita la vivienda de cara al invierno, no solo en sus viviendas, sino también en los inmuebles que tienen en alquiler. Reformar un piso de alquiler puede ser un proceso complicado, por lo que, en este caso, lo mejor es dejarlo en manos de profesionales que lleven a cabo la gestión de inmuebles en Madrid, tal es el caso de Renta Garantizada.

El verano: la mejor época para hacer una reforma en casa

Sin duda, el verano es el momento del año por excelencia para llevar a cabo obras y reformas en una vivienda. El buen tiempo, el aumento del tiempo libre de los propietarios y la ausencia de los vecinos del edificio hacen del verano la mejor época para hacer reformas en casa.

Además, tras la crisis del coronavirus y los meses de confinamiento, son muchas las familias que han tomado la decisión de reformar la vivienda para arreglar desperfectos o hacerla más cómoda. Las obras más habituales que se suelen realizar durante el verano son la renovación de puertas, ventanas y cerraduras o pintar paredes y rehabilitar fachadas, tareas que son más difíciles llevar a cabo con el mal tiempo del otoño y del invierno.

¿Qué ventajas tiene hacer reformas en verano?

Son muchos los que eligen el verano para poner a punto una vivienda y es por la multitud de ventajas que tiene hacer las reformas durante la época estival. Veamos qué ventajas hay:

  • Más horas de luz: los días son más largos y se cuentan con más horas de luz, lo que es mejor para llevar a cabo reformas que necesite cortar la electricidad, por ejemplo.
  • Jornadas de trabajo más cortas: las jornadas intensivas que se implementan durante el verano en muchos trabajos permiten coordinar mejor nuestras jornadas laborales con las obras en la vivienda.
  • Menor humedad: la humedad impide realizar ciertos trabajos, tales como la limpieza de desagües y canalones, por lo que el verano es la época ideal para realizar estas tareas.
  • Mayor disponibilidad de empresas de reformas: en verano, la carga de trabajo de las empresas de reformas es menor y, por ello, se pueden realizar reformas con calma.
  • Reformas menos problemáticas: los vecinos suelen estar de vacaciones, por lo que los ruidos y las molestias que una reforma puede ocasionar serán mucho menores.

 

Las reformas más comunes

Las reformas más comunes que se llevan a cabo en verano son las siguientes:

  • Renovación de puertas y ventanas: para evitar las filtraciones de frío y calor, lo mejor es optar por renovar puertas y ventanas, para lo que el verano es la época idónea.
  • Renovación de la fontanería.
  • Cambio de cerradura: el problema de la ocupación y los robos durante el verano están a la orden del día, por lo que son muchos los propietarios que deciden cambiar su cerradura para aumentar la seguridad de su hogar.
  • Aislamiento de la casa: esta reforma se hace con el objetivo de ahorrar dinero en calefacción y aire acondicionado y conseguir una casa más sostenible.
  • Pintura: son muchos los hogares que deciden pintar paredes o fachadas aprovechando el buen tiempo del verano.
  • Renovación del sistema de calefacción: un sistema de calefacción eficiente puede suponer un ahorro de hasta un 35 % en las facturas, por lo que es una de las reformas estrella en los hogares menos eficientes energéticamente.
  • Mejorar el jardín: también es muy común aprovechar el verano para instalar sistemas de riego eficientes y hacer mejoras en el jardín, ya que un jardín y unas zonas verdes cuidadas puede aumentar el valor del inmueble entre un 10 y un 30 %.
  • Piscina: la obra por excelencia del verano es la piscina, tanto la construcción de una como el acondicionamiento de las comunitarias.

 

Cómo afrontar un proceso de reforma de un piso de alquiler

Además de reformar la vivienda, son muchos los propietarios que deciden hacer obras en sus segundas viviendas para poder alquilarlas y obtener una renta mayor. No obstante, antes de sumergirnos en la reforma de un piso de alquiler, es necesario tener en cuenta algunas cosas:

  • Determina qué tipo de inquilinos quieres: es fundamental determinar si nos interesan inquilinos a corto plazo, como estudiantes, en cuyo caso podremos realizar la reforma durante el verano o si, por el contrario, queremos inquilinos a largo plazo. Si optamos por inquilinos a largo plazo es importante tener en cuenta que lo normal es que estos tengan que soportar la obra. En este caso, el inquilino estará obligado a soportar las obras y reformas de conservación de la vivienda, salvo que la obra dure más de 20 días o sea muy molesta, en cuyo caso el alquiler deberá reducirse en proporción a la parte de la vivienda del que el inquilino haya sido privado con motivo de las obras, e incluso aplicar un alquiler gratuito por reforma durante el tiempo que se acuerde.
  • El inquilino no podrá hacer obras sin permiso del arrendador, cuando estas supongan un cambio significativo en la vivienda.
  • Lavado de cara a un piso en alquiler: hacer pequeñas reformas como pintar el piso, cambiar los baños o poner parquet puede suponer un incremento notable en el precio del alquiler. Sin duda, merece la pena reformar un piso para alquilar.

Reformar un piso para alquilar merece la pena sin duda, ya que el precio de la renta puede ser mucho mayor y será mucho más fácil de alquilar. Una vez alquilado, lo mejor es dejar en alquiler de la vivienda en manos de profesionales, tales como Renta Garantizada, expertos en gestión de inmuebles en Madrid.