Cuánto se paga a Hacienda por alquilar un piso

Cuánto se paga a Hacienda por alquilar un piso

Ya ha comenzado la campaña de la Renta del ejercicio 2021 y muchos propietarios se preguntan cuánto tendrán que pagar por su vivienda alquilada. Tanto si es el primer año que presentas la declaración como arrendador o si llevas tiempo haciéndolo, nosotros te recomendamos delegar la gestión de alquileres con Renta Garantizada, ya que es la única manera de asegurarte que vas a pagar los impuestos que te corresponde, ni más ni menos.

En este post te damos las claves sobre la información que deberás incluir en tu próxima declaración de la Renta de tu vivienda alquilada y cuánto habría que pagar.

Cómo incluir la vivienda alquilada en la Renta

Todo propietario que tiene una vivienda alquilada debe incluir obligatoriamente los ingresos que obtiene en la declaración de la Renta. A esos ingresos recibidos se le restarán los gastos derivados de la vivienda y se aplicará una reducción del 60% en el caso de una vivienda alquilada. Si el alquiler está destinado a un negocio no habrá ninguna reducción. El importe resultante se integra en la base imponible general junto al resto de ingresos del contribuyente.

Es importante diferenciar entre un alquiler de vivienda normal y uno vacacional, ya que las condiciones son muy diferentes.

Cuánto hay que pagar a Hacienda por alquilar un piso

La principal duda de los arrendadores es cómo incluir los ingresos del alquiler en el IRPF, qué casillas hay que rellenar y cuánto hay que pagar a Hacienda. El primer paso es informar de que tienes una vivienda alquilada, puede ser tu vivienda habitual u otra. Para ello, se utilizan los datos fiscales de Hacienda y se incluyen en las casillas correspondientes, donde marcarás que el inmueble está alquilado.

También deberás informar si ha estado alquilado todo el año 2021 o solo unos meses. Hacienda te imputará los días del año que la vivienda no ha estado alquilada y tú como arrendador solo podrás deducir los gastos de los días que haya estado alquilada.

En la declaración de la Renta dispones de una casilla donde debes incluir los ingresos íntegros por las cuotas de alquiler sin restar ningún gasto ni tipo de reducción. En otra casilla diferente debes incluir los gastos de la vivienda que te puedes desgravar. Estos son los más importantes:

  • Impuestos: aquí se pueden incluir tasas, recargos y tributos del inmueble alquilado, como por ejemplo el Impuesto de Bienes e Inmuebles (IBI), la recogida de basuras, las tasas por limpieza, alumbrado, etc.
  • Gastos de comunidad: Hacienda los denomina cantidades devengadas por terceros por servicios personales. También puedes incluir otros gastos del edificio como cuidado de jardines, portería, administración, etc y derramas por obras. Todos estos gastos los debe pagar el arrendador, nunca el inquilino.
  • Seguro del hogar: este es otro gasto deducible, puede ser uno o varios seguros, tanto el seguro multirriesgo, como el de responsabilidad civil, el de incendio, el de rotura de cristales, protección de pagos por alquiler, etc.
  • Dinero adeudado: en el caso de que el inquilino deje a deber varios meses se puede incluir ese dinero como gasto siempre que hayan pasado seis meses o más sin cobrar la renta. Cuando el inquilino pague habrá que computarlo como ingreso el año que lo haga.
  • Intereses de la hipoteca: puedes incluir los intereses y comisiones derivados de la amortización anticipada de la hipoteca, pero no la cantidad total que debes devolver al banco. El capital que has pagado durante el ejercicio no se puede restar a los ingresos del alquiler.
  • Reparaciones del inmueble alquilado: el arrendador puede incluir gastos de conservación y reparación como gastos de alquiler, aunque hay que tener cuidado con estos conceptos, ya que la ampliación o mejora de los bienes Hacienda no los considera gastos de reparación o conservación.
  • Amortización del inmueble: puedes deducirte un 3% del valor de adquisición del inmueble o su valor catastral excluido el suelo. Este dato lo puedes ver en el IBI para incluirlo entre los gastos.
  • Amortización de bienes muebles: aquí se pueden incluir los enseres de la vivienda, muebles, electrodomésticos, etc. De estos gastos se podrá deducir el 10%.

Además de estos gastos deducibles también puedes aplicar una reducción del 60% al rendimiento neto del alquiler. El último paso es incluir los ingresos del alquiler en la base general del IRPF y aplicar el porcentaje correspondiente al tramo de ingresos que Hacienda tiene.

Vamos a poner un ejemplo sencillo para entender mejor cómo declarar el alquiler de un piso. Estos serían los importes que habría que presentar:

  • Ingresos por la renta del alquiler: 15.200€.
  • Gastos deducibles: 5.400€.

Restamos los gastos a los ingresos y la ganancia neta sería de 9.800€. Sobre este importe se aplica la reducción del 60% y el resultado es de 5880€. Esta es la cifra que se incluirá en la base imponible general junto al resto de ingresos de la persona.

Como hemos dicho, declarar el alquiler en la Renta es obligatorio y si Hacienda no detecta que se han liquidado los impuestos correspondientes la sanción puede ser de hasta 150% de lo que se debería haber abonado.

En Renta Garantizada podemos ayudarte para saber los impuestos que debes pagar por el alquiler de tu vivienda. No dudes en contactar con nosotros para resolver cualquier duda. ¡Te esperamos!