Cómo alquilar un piso legalmente

Cómo alquilar un piso legalmente

Muchos propietarios quieren alquilar su piso pero no tienen muy claro los pasos que deben seguir, cuántos trámites administrativos deben cumplimentar y qué requisitos debe cumplir su vivienda para poder lanzarla al mercado de alquiler.

En este artículo te vamos a explicar cómo alquilar un piso de forma legal y cuáles son nuestras recomendaciones como agencia negociadora del alquiler.

¿Qué tengo que hacer para alquilar mi piso?

El mercado del alquiler se ha recuperado después de dos años complicados por la crisis sanitaria que hemos vivido. Ahora es un buen momento para alquilar y dependiendo de la zona y las características de la vivienda, un piso alquilado puede llegar a rentabilidades de hasta un 7%, además podrás ahorrar los cerca de 2.000€ de media que cuesta tener un piso cerrado entre impuestos, seguro del hogar, comunidad y suministros.

Por supuesto, para poner un piso en alquiler hay que seguir una serie de pasos para que sea legal y no tengas ningún problema en lo que dure el contrato de arrendamiento. A continuación vamos a ver todos los pasos para alquilar un piso.

Pasos para alquilar un piso legalmente

1- Contacta con una agencia negociadora del alquiler.

Una vez que has decidido poner en alquiler tu vivienda, nuestro consejo es que contactes con una agencia negociadora del alquiler de confianza y con una larga trayectoria en el mercado. Ellos te asesorarán como mereces, visitarán tu vivienda para comprobar su estado y decidirán el mejor precio de alquiler. Además, redactarán el anuncio, harán las mejores fotos del inmueble y lo publicarán en los portales inmobiliarios con más demanda de inquilinos.

Cuando empiecen a llamar los interesados, un agente experto concertará las citas en la vivienda y elegirá al inquilino idóneo después realizar un estudio de solvencia y comprobar que la persona puede hacer frente a los pagos de la renta sin ningún problema.

Una vez seleccionado el inquilino se procede a la redacción del contrato con las cláusulas que mejor protejan los intereses del propietario, siempre dentro de la legalidad. Después la agencia hace un seguimiento durante la vida útil del contrato para resolver cualquier incidencia que pudiera surgir sin ninguna molestia para el vecino. En caso de impago, también ayudará al propietario con los procedimientos legales y, si contrató un seguro de impago, podrá percibir la renta mensualmente en lo que dure el proceso.

2- Requisitos de la vivienda.

No todas las viviendas pueden alquilarse, antes deben cumplir una serie de requisitos. La cédula de habitabilidad era un requisito imprescindible hace años en todo el territorio nacional, pero ahora, en algunas comunidades se puede alquilar una vivienda sin este documento. Sin embargo, el certificado de eficiencia energética sí que es obligatorio en todo el país y además debes presentarlo al inquilino, junto a todos los suministros (electricidad, agua, gas) y la comunidad al día de pagos.

3- Arreglos en la vivienda.

Antes de poner en alquiler una vivienda es importante llevar a cabo algunos arreglos como pintar paredes y techos o quizá una pequeña reforma del baño o la cocina. Muchos propietarios quieren alquilar su vivienda sin invertir nada en ella y eso puede acarrear problemas en el futuro, ya que si se entrega el inmueble con el mejor aspecto posible y en perfecto estado, el inquilino se sentirá a gusto y lo más probable es que no haya incidencias.

4- Depósito de la fianza.

La gestión de la fianza es muy importante en un alquiler, de ahí la importancia de delegar en profesionales un trámite que puede suponer más de un quebradero de cabeza si el propietario lo hace por su cuenta. En cada comunidad autónoma hay un organismo oficial en el que se debe depositar la fianza que entrega el inquilino al propietario. Éste tiene la obligación de depositarla durante el contrato de arrendamiento y, una vez finalizado, devolver una parte o la fianza completa si no hay desperfectos en el inmueble o no quedan recibos por pagar. El inquilino tiene derecho a pedir al propietario un justificante del ingreso de la fianza y, en caso de no tenerlo, puede ser motivo para rescindir el contrato.

5- Redacción del contrato.

Sin duda es uno de los puntos más importantes en el alquiler de una vivienda. El contrato debe ser legal, con cláusulas que estén amparadas dentro de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), de ahí que el asesoramiento profesional resulte casi imprescindible. El contrato, aparte de exponer los derechos y obligaciones de ambas partes, también debe incluir cláusulas que protejan al propietario y con las que el inquilino esté de acuerdo. También se recomienda incluir un inventario con los enseres que tiene la vivienda en el momento que entra el inquilino. Así será más fácil comprobar el estado de la vivienda cuando finalice el contrato.

En Renta Garantizada somos expertos en la gestión de alquileres y podemos ayudarte a poner en alquiler tu piso. Ponte en contacto con nosotros y te resolveremos todas las dudas. Llámanos.