Reformar y alquilar, por ese orden

¿Tienes un piso en alquiler, pero por más que lo mueves no consigues que nadie se interese por él? Quizás es el momento de pararse pensar cuál puede ser el motivo principal por el que no resulta llamativo para la gente. Si presentamos al futuro arrendatario una vivienda poco atractiva o con algún desperfecto, será poco probable que se interese por ella.

Actualmente existe una gran competencia en el sector inmobiliario y es necesario marcar la diferencia para que nuestro inmueble destaque del resto. Por este motivo, mantener nuestro piso o vivienda de alquiler en perfectas condiciones y con un mobiliario que llame la atención, es la mejor manera de lo consigamos alquilar en la mayor brevedad posible.

 

¿Cuáles son los pasos a seguir para alquilar un inmueble?

Lo importante es que tengas las ideas claras de las mejoras que quieres acometer e ir con paso firme. Todos los cambios que hagas te asegurarán que los clientes se interesen por tu piso o casa en alquiler. Dar un lavado de cara a tu inmueble a la hora de alquilarlo puede hacerlo más atractivo para el futuro inquilino y tampoco es necesario dejarse una gran cantidad de dinero para ello. ¿Quieres saber cómo?

Aunque la ubicación y el tamaño del inmueble son relevantes, existen fórmulas que nos permitirán atraer al público. Si vemos unas fotografías atractivas en la inmobiliaria o portal de alquiler conseguiremos despertar interés por conocer más acerca de la vivienda.

Lo primero, y más prioritario, es que el piso o casa no presente problemas estructurales, pues esa reforma u obra nos saldría más cara. Aun así, nos aseguraría la validez para alquilarla. Si a nivel de estructura está todo bien, es conveniente que revisemos todo: mobiliario, pintura, ventanas, puertas…  Quizás un cambio de distribución en cada una de las estancias podría ser una buena solución. Si nuestro espacio cuenta con demasiadas habitaciones, estancias poco útiles y pasillos inservibles, lo mejor es optar por reformar abriendo el espacio.

Actualmente, los futuros inquilinos apuestan más por espacios amplios y sin tabiques para que el piso se multiplique visualmente de metros. No resulta muy costoso quitar alguna pared y el resultado hablará por sí solo.

 

Lavado de cara para ser alquilado

Como bien apuntábamos antes, la prioridad está en saber en qué aspectos centrarnos del inmueble para mejorarlos y asegurarnos una rápida gestión para que se alquile lo antes posible.

Si ya hemos resuelto el tema de la amplitud de las estancias, pasaremos a revisar la parte más visual de nuestro piso para que los inquilinos caigan rendidos ante nuestro inmueble. El cambio radical de una vivienda o piso puede hacerse con sencillos trucos, lo que hoy en día se llama ‘Home staging’.  Se trata de realizar una serie de cambios para que las habitaciones de una casa cambien por completo. Reformas al alcance de todo propietario.

Pintar paredes, cambiar el suelo de determinados espacios, una renovación de algún mueble que se ha quedado obsoleto o está deteriorado o una mejora en la iluminación para ganar luz natural.

También podemos mejorar las estancias jugando con los colores, apostando por tonos claros para ampliar cada zona o centrarnos en los tejidos, que darán calidez y un toque único a cada rincón del inmueble.

Esperamos que hayas tomado buena nota de todos estos consejos que, seguro, te ayudarán a alquilar tu inmueble de una forma rápida. Ya sabes que una imagen vale más que mil palabras, así que… ¡manos a la obra!

 

Fuente: habitissimo