Cómo encontrar al inquilino perfecto

Inquilino solvente

Son muchas las personas que deciden alquilar sus inmuebles adicionales para sacar algo de dinero a final de mes. Sin embargo, cada vez son más los arrendadores que se preocupan por encontrar un inquilino solvente que les garantice el pago del alquiler. Aunque la Ley de Arrendamientos Urbanos prevé algunas garantías que se exigen al arrendatario, lo cierto es que lo mejor es averiguar si el potencial inquilino es solvente o no lo es.

Consejos para encontrar un inquilino solvente y fiable

Para evitar el impago del alquiler o de los desperfectos ocasionados en el inmueble y tener que recurrir a un procedimiento de desahucio la opción ideal es intentar encontrar un inquilino solvente y fiable al que alquilarle la vivienda. Aunque hay algunos trucos que nos permitirán saber cuándo una persona tiene la solvencia necesaria para hacer frente al pago del alquiler, lo mejor es contar con un asesoramiento profesional de expertos en administración y gestión de viviendas-

Veamos algunas recomendaciones que tenemos que seguir para comprobar y calcular la solvencia de un inquilino potencial:

  • Contrato de trabajo y últimas nóminas: una fuente fiable que acredita la solvencia del inquilino es su contrato de trabajo si es trabajador por cuenta ajena y sus últimas nóminas. De esta manera, podrás saber si el potencial inquilino goza de estabilidad laboral y si tiene un salario suficiente para poder hacer frente al pago del alquiler.
  • Declaración de la renta y del IVA: si el inquilino potencial no trabaja por cuenta ajena, sino que trabaja por cuenta propia, podrás solicitarle su última declaración de la renta o las declaraciones trimestrales del IVA. Gracias a estos datos, podrás comprobar en qué situación profesional se encuentra el inquilino y si puede pagar el alquiler.
  • Aval bancario: si el inquilino no trabaja o no percibe un salario suficiente para poder hacerse cargo del pago del alquiler, siempre podrá comprobar la solvencia de su avalista a través de los datos anteriores. Este es el caso de, por ejemplo, estudiantes cuyos padres son los que pagarán el alquiler y cuya solvencia deberás comprobar.
  • Estudio de solvencia: esta es una muy buena opción para comprobar la solvencia del futuro inquilino. Un estudio de solvencia es una gran opción. Necesitarás el consentimiento del arrendatario para poder contratar los servicios de una empresa que lleve a cabo estudios de solvencia.
  • Consultar registro de deudores: hay multitud de ficheros de morosos en nuestro país. ASNEF, RAI o CIRBE son algunos de los registros de deudores más utilizados en España en los que las empresas prestan los datos de sus clientes deudores, es decir, aquellos que tienen deudas que no han pagado. Podrás consultar cualquiera de estos ficheros y comprobar que el arrendatario no cuenta con deudas a su nombre.

En resumen, el arrendador podrá solicitar la documentación que acredite la solvencia del inquilino que considere necesaria de cara a formalizar el contrato de alquiler.

Las garantías que el arrendador puede exigir al arrendatario de acuerdo con la LAU

La Ley de Arrendamientos Urbanos regula una serie de garantías que el arrendador podrá exigir al arrendatario para cubrirse las espaldas ante el impago del alquiler por parte del inquilino. Además, existen algunas garantías adicionales que tienen por objeto asegurar aún más la posición del arrendador.

Las garantías que incluye la Ley de Arrendamientos Urbanos son las siguientes:

  • Fianza: el arrendador está obligado a exigir una fianza cuya cuantía será de una mensualidad de alquiler. Esta fianza no se podrá actualizar durante los primeros 5 años de duración del contrato.
  • Garantías adicionales: se podrá exigir una fianza de hasta dos mensualidades de alquiler cuando el alquiler tenga una duración de 5 años. Así pues, en total el arrendador podrá recibir, como máximo, 3 mensualidades en concepto de fianza. Sin embargo, si el arrendador formalizara un contrato de alquiler por una duración superior a esos 5 años, podría exigir una fianza cuya cuantía fuera superior a dos meses de alquiler.
  • Arrendamiento solidario: el arrendador podrá exigir un arrendamiento solidario cuando alquile la vivienda a varias personas. De esta forma, si alguno de los inquilinos no pagara, serán los otros quienes deberán hacerse cargo de la parte del alquiler del inquilino moroso.

 

Sin duda, la Ley de Arrendamientos Urbanos regula varias medidas y garantías que procuran que el arrendador pueda alquilar una vivienda de forma segura. Sin embargo, los impagos de alquiler están a la orden del día y son muchos los inquilinos deudores. Lo mejor es prevenir antes de curar y asegurarnos de la solvencia del inquilino. Un inquilino solvente es una apuesta segura.

En cualquier caso, para ahorrarnos los muchos quebraderos de cabeza que el alquiler de una vivienda puede suponer, lo mejor es confiar la administración y gestión integral del alquiler a profesionales del sector, tal es el caso de Renta Garantizada. Renta Garantizada se encargará de la gestión diaria de tu vivienda y podrá negociar las garantías necesarias para poder alquilar tu vivienda con plena seguridad. Además, no tendrás que realizar ninguna gestión.