¿Cómo garantizar el cobro de mi alquiler?

El mercado inmobiliario ha cambiado mucho en poco tiempo. Si hace apenas una década no eran demasiadas las personas que se animaban a vivir de alquiler, hoy en día el número de contratos de alquiler se ha multiplicado tanto en grandes ciudades como en pequeños municipios. Esto se debe a importantes cambios en la mentalidad de la ciudadanía y también a la aparición de herramientas que nos ayudan a tener una renta garantizada.

El miedo al impago como barrera al alquiler

El número de viviendas que se ofrecen en alquiler ha crecido mucho. Si hace algunos años muchos propietarios preferían tener sus viviendas cerradas sin obtener ningún rendimiento por ellas, en la actualidad ocurre todo lo contrario.

El aumento de la cifra de ocupaciones ha llevado a muchos propietarios de inmuebles vacíos a decidirse a sacarlos al mercado del alquiler. Por otro lado, las medidas para comprobar la solvencia del inquilino y la posibilidad de conseguir un alquiler con garantía hacen que alquilar esas viviendas que antes estaban cerradas sea ahora una muy buena forma de obtener rentabilidad.

La posibilidad de impago por parte del inquilino siempre va a estar ahí, pero los propietarios son conscientes de que quien no arriesga no gana. Revisando bien la capacidad económica del posible arrendatario y optando por un alquiler garantizado, las posibilidades de que el alquiler sea todo un éxito aumentan notablemente.

 

¿Cómo garantizar el cobro del alquiler?

Exigir una fianza

La fianza busca garantizar que el inquilino cumplirá con sus obligaciones y sirve para compensar posibles desperfectos que se puedan causar en el inmueble. El importe es el equivalente a una mensualidad de renta y se paga al comienzo del contrato.

El arrendador debe depositar esa cantidad en el organismo gestor de su Comunidad Autónoma y devolverla si al finalizar el contrato todo está en orden. En caso de que haya algún desperfecto, haya quedado alguna factura o recibo si pagar, el arrendador puede cobrarse a través de esa cantidad dada en fianza.

 

Aval bancario

Implica que el arrendatario tiene que depositar una cantidad equivalente a varios meses de alquiler en el banco. Si deja de pagar la renta, el propietario del inmueble puede pedir de forma inmediata la ejecución de esa cantidad.

Para quien busca alquilar una vivienda supone hacer un importante desembolso económico, por lo que es una medida que cada vez se utiliza menos porque dificulta el encontrar inquilino.

 

Hacer un estudio de solvencia

El alquiler solvente en Madrid es una de las claves que explican por qué el alquiler ha crecido tanto en la capital. Se trata de un modelo tan sencillo de aplicar que puede dar buenos resultados en cualquier sitio.

Lo que se busca en estos casos es comprobar que el arrendatario es una persona con capacidad económica suficiente como para pagar la cantidad que se le está pidiendo en concepto de renta.

Se trata de solicitar al posible inquilino una copia de su contrato de trabajo (o una vida laboral actualizada) y copia de las tres últimas nóminas. Si es un autónomo hay que solicitar una copia de su última declaración de la Renta, declaraciones trimestrales de IVA e IRPF del último año y los tres últimos recibos de pago de cotizaciones a la Seguridad Social.

Esta información sirve para hacer un análisis de la solvencia de esa persona. Normalmente se acepta que se dedique hasta un 45 % de los ingresos netos mensuales al pago del alquiler.

Si la cantidad que pretende cobrar el propietario supera el 45 % de los ingresos del posible inquilino, hay riesgo de que se pueda producir una insolvencia. Esto quiere decir que, o hay que ajustar el precio, o hay que buscar otro inquilino.

 

Contratar un seguro de impago

Este seguro garantiza al propietario que cobrará su renta mes a mes, ya que si el inquilino no la abona, será el propio seguro el que se hará cargo de esas cantidades. Por otro lado, estos seguros también cubren los posibles destrozos que puedan producirse en la vivienda y la defensa jurídica del arrendador en caso de que haya que iniciar un proceso judicial.

La póliza tiene que ser contratada por el propietario, porque no puede contratarlo alguien que sea susceptible de causar el siniestro (el inquilino). Sin embargo, en muchos casos quien corre con el coste de la prima del seguro es el arrendatario. Este es un tema que puede negociarse al redactar el contrato.

 

Recurrir a un sistema de garantía de cobro

Este es el sistema más completo al que se puede recurrir cuando se busca una renta garantizada. Supone que una entidad profesional se encarga de todo lo relacionado con el alquiler, incluso de buscar un inquilino y comprobar su solvencia. Además, el propietario cobra puntualmente su renta todos los meses directamente a través de la agencia y no tiene que preocuparse por nada.

 

 

Como ves, hay muchas formas de garantizar el cobro del alquiler cuando decides rentabilizar una vivienda vacía. Sigue estas pautas y alquila sin miedo.