Alquilar tu vivienda con seguridad en Alicante. Consejos

Alquilar tu vivienda con seguridad en Alicante

Cualquier propietario que desee alquilar su vivienda lo que quiere es disfrutar de un alquiler con seguridad en Alicante, sin imprevistos desagradables. ¿Hay alguna fórmula mágica para conseguir esto? No, no la hay. Ningún propietario está exento de que pueda ocurrir algún problema durante el contrato de arrendamiento, pero lo que sí puede hacer es contratar una agencia negociadora del alquiler para solucionar cualquier contratiempo si llega a ocurrir.

Con profesionales experimentados y con un gran conocimiento en el sector del alquiler, el propietario puede alquilar su vivienda con mucha más seguridad y confianza, porque sabe que tendrá la ayuda que necesite.

Alquiler de vivienda en Alicante con total seguridad

Si lo que quieres es alquilar tu vivienda y dormir tranquilo, la solución es delegar en un profesional todas las tareas que hay que hacer, como la redacción del anuncio, las fotos, subir el anuncio a los portales inmobiliarios, recibir las llamadas de los interesados, concertar citas para enseñar el piso y finalmente firmar el contrato de arrendamiento. 

También es muy importante poner el precio de alquiler más adecuado. Para ello, un profesional conoce la oferta y demanda de inmuebles en la zona y puede hacer comparativas y elegir el precio más competitivo y beneficioso para el propietario, según las características del inmueble a alquilar y cómo se ofrece, por ejemplo si está amueblado o sin amueblar, etc.

Vamos a ver con más detalle lo que una agencia negociadora de alquiler puede hacer por ti:

Estudio de solvencia del inquilino

Una persona que desee alquilar su vivienda no puede investigar al inquilino para saber si se encuentra en alguna lista de morosos, por ejemplo. Tampoco sabe cómo hacer un estudio de solvencia y conocer su estabilidad laboral y económica para afrontar los pagos de la renta mensual. 

Una agencia negociadora del alquiler sí sabe cómo hacerlo y es capaz de analizar sus nóminas, su contrato de trabajo y su situación en el país en caso de ser extranjero. También puede pedir referencias a otros propietarios anteriores para saber qué tipo de inquilino es y si se adecúa a las características de la vivienda.

Garantías para alquilar con seguridad

Una vez seleccionado al inquilino ideal, es importante que el propietario tenga ciertas garantías en caso de que su vivienda sufra desperfectos. Por eso se recomienda pedir dos meses de fianza al inquilino, pero, además, cada vez es más frecuente pedir otras garantías adicionales como un aval bancario o el aval de una tercera persona. De esta forma, el propietario tendrá la seguridad de que cualquier daño en el inmueble podrá ser reparado. Todas estas garantías deberán aparecer en el contrato claramente para que no haya ninguna duda.

Otra garantía importante es que si el inquilino deja de pagar por cualquier razón, el propietario recibirá la renta mensual puntualmente. Para ello, la contratación de un seguro de impagos es fundamental, ya que no solo permite al propietario cobrar la renta en cualquier situación adversa, sino también ofrece coberturas jurídicas en caso de que sea necesario iniciar un proceso judicial para desalojar la vivienda.

Redacción del contrato de arrendamiento

Es muy importante que un profesional redacte el contrato de arrendamiento, no solo porque debe estar amparado por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), sino también porque el profesional puede introducir cláusulas que protegerán al propietario y evitará posibles malentendidos y conflictos en el futuro.

Por ejemplo, en el contrato deben aparecer los gastos que debe asumir el propietario (IBI, comunidad, reparaciones para que la vivienda sea habitable, etc) y los gastos del inquilino, como por ejemplo los desperfectos que se puedan producir en la vivienda por el uso diario.

Otro aspecto importante que suele provocar ciertas controversias es la duración del contrato. La ley indica que el inquilino tiene derecho a vivir en la vivienda 5 años, pero en el contrato se puede llegar a un acuerdo y establecer un mínimo de un año con prórrogas automáticas en caso de que ambas partes lo estimen oportuno. Sin embargo, la ley ampara al inquilino podrá rescindir el contrato siempre que haya estado un mínimo de seis meses en la vivienda, siempre avisando con un mínimo de 30 días de antelación.

La legislación también protege al propietario en el caso de que necesite la vivienda y el inquilino deberá irse en los siguientes casos:

  • Si el arrendador necesita la vivienda para él o un familiar de primer grado de consanguineidad (padres o hijos).
  • Si el arrendador necesita la vivienda para su ex-mujer en caso de sentencia de separación o divorcio.

Durante un contrato puede haber algún que otro contratiempo, pero si estás arropado por profesionales con experiencia, cualquier problema se soluciona con rapidez y eficacia. En Renta Garantizada queremos que tengas un alquiler seguro en Alicante y por eso te recomendamos contactar con nosotros si deseas alquilar tu vivienda. ¿Hablamos?